Participar en la producción del calendario Melo 2020 fue sin duda una experiencia retadora y divertida a la vez. Aquí les va la historia de cómo llegué allí.

Ya saben que lo mío no es cocinar y es por eso que La Guía del Foodie no es “otro blog más de recetas”. No, aquí no hay recetas, solo ganas de comer. Pero tal vez ha llegado la hora de hacer una excepción, solo porque salir de la zona de confort hace que todo sea más divertido en la vida.

Cuando Melo me preguntó si quería ser una de las foodies participantes en el calendario 2020 dije que sí. No respondí tan rápido, antes lo pensé una y otra vez, le di vueltas y vueltas. ¿Pero qué voy a cocinar? ¿Y si sale mal? Mi miedo creció aun más al darme cuenta de que el resto de los foodies que formaban parte del proyecto eran expertos en la cocina. En qué lío me estoy metiendo, dije.

No me da pena decirlo y tampoco es un secreto: Yo como, no cocino. Cocino para sobrevivir, esa es la verdad, pero no todos los días te piden cocinar para un calendario, así que acepté el reto y no dejé pasar la oportunidad de demostrarle a todos que sí podía hacerlo.

La condición era preparar dos recetas diferentes utilizando productos Melo. Entonces dije que sí sabiendo que debía esforzarme y practicar hasta que mis platos quedaran de revista. Empecé por preguntarme qué podía cocinar, algo no demasiado complicado tomando en cuenta que en mi historial si acaso hay huevos fritos en el desayuno y arroz con milanesa de pollo para resolver uno que otro almuerzo. No podía dármelas de Jamie Oliver.

Jamás había creado una receta desde cero. Y no era una receta, eran dos. Luego de redactar varios borradores y pedirle ayuda a Google, salieron mis primeras versiones, tres para ser exacta. Esto fue lo que preparé: un emparedado de milanesa con cebolla encurtida (Sí, ya sé que es muy fácil hacer un sandwich pero tenía que quedar bien sexy para la foto y esto tiene su trabajo) y unas bolas de maíz rellenas de queso con salsa de raspadura (Nada fácil).

Compré los ingredientes y empecé a hacer mis pruebas, para el emparedado dejé encurtir las cebollas moradas durante un día para que tuvieran un color rosado intenso (Busqué la manera de hacerlo en Youtube). Agregué un poco de guacamole y un huevo con yema suave para lograr el efecto #FoodPorn en la foto, además de la milanesa de pollo en el centro.

Luego me enfrenté a las bolas de maíz y allí empezó la pelea. Me tomó varios intentos hasta lograr que no se cayeran a pedazos luego de freirlas. Casi me rindo, pero ya no había vuelta atrás, debía hacer unas 4 o 5 bolas y además lograr que quedaran bonitas, con una que otra grieta, pero bonitas.

La salsa de raspadura por otro lado, solo consistía en derretir un trozo de raspadura en una olla y agregar un poco de agua hasta obtener una consistencia adecuada (Por fin algo fácil, necesitaba relajarme).

Llegó el día de la sesión, debía cocinarlo todo en una tarde, emplatarlo y presentarlo para tomar las fotografías que saldrían publicadas en el calendario. Aunque había practicado en casa, estaba nerviosa pero todo salió bien gracias a la ayuda de mis asistentes Ariel y Gonzálo (quien en realidad es el fotógrafo pero cocina mejor que yo). Cuando vi el resultado no lo podía creer. Mis primeras dos recetas estaban en el calendario Melo 2020 y yo no podía estar más orgullosa. ¡Lo hice!

Usualmente el calendario de Melo está dirigido a los colaboradores de la empresa y no está a la venta comercial. Cada año una chef prepara las recetas que allí aparecen, pero en 2019 decidieron voltear la tortilla y llamaron a los foodies, amantes de la gastronomía que disfrutan comer con placer sin ser cocineros profesionales. En mi caso ni siquiera he tomado un curso básico, pero lo que sí puedo decirles es que disfruté mucho esta experiencia.

Solo me queda terminar este post dando las ¡gracias! a Melo por confirar en mi y regalarme mi primer calendario 🙂

Todas las fotos son de mi querido amigo Gonzalo Picón, un crack con el lente.

Written by Corina Briceño
Soy Corina Briceño, periodista de profesión y comelona de oficio. Cocino para sobrevivir y me quedan buenos los mojitos. Aquí no encontrarás recetas, solo ganas de comer. Escríbeme a: corina@laguiadelfoodie.com